jueves, 19 de octubre de 2017

ENEMIGOS DE LA EDUCACIÓN LAICA

Por Armando Maya Castro
Los enemigos del carácter laico de la educación siguen procurando el retorno de la instrucción religiosa a las escuelas públicas (Imagen: Infórmate Salta).  

A pesar de las encíclicas papales que demuestran la postura tradicional de la Iglesia católica sobre la educación, existen voces que afirman, sin poder demostrarlo, que esa institución no es enemiga del carácter laico de la educación laica.

En mi columna de este día intento demostrar cómo diversos papas han condenado la educación laica en diversos momentos de la historia. Uno de ellos fue Giovanni María Mastai-Ferreti (Pío IX), quien emitió en 1864 la encíclica “Quanta cura” con su apéndice “Syllabus Errorum”, un compendio de 80 errores, en donde se condena el matrimonio civil, el divorcio, la enseñanza laica y todas las conquistas de la doctrina liberal.

Redondo (1993) señala que "las condenas del liberalismo por Pío IX en la ‘Quanta cura’ y en el ‘Syllabus’ vinieron motivadas directamente por la nueva Constitución mexicana de 1857 y, sobre todo, por las Leyes de Reforma de Benito Juárez, de 1859”.

Cuando el General Porfirio Díaz Mori asumió la presidencia de la República, el 23 de noviembre de 1876, la Iglesia católica empezó a recuperar parte de su antigua influencia en materia educativa, política y económica. El crecimiento en el número de escuelas e instituciones católicas fue uno de los privilegios que el régimen porfirista concedió al clero de la época.

Al respecto, David Guerrero Flores, Investigador del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), en su artículo “Estado, Iglesia y educación laica”, refiere que “el Estado porfiriano se inclinó por la conciliación con la Iglesia católica, permitiendo al clero el manejo de numerosos centros educativos. Además de las escuelas adscritas a las parroquias del clero secular, diferentes órdenes religiosas, entre las que destacaron lasallistas, jesuitas, maristas, salesianos, josefinas, teresianas, guadalupanas, ursulinas y hermanas de la caridad, desplegaron una intensa actividad magisterial”.

A lo largo de la dictadura porfirista, el legado de Benito Juárez y los hombres de la Reforma, incluida la educación laica, dejó de representar una amenaza para la iglesia católica, una institución que durante 33 años tuvo libertad casi plena de impartir enseñanza confesional en los centros educativos de la época. 

A partir de la promulgación de la actual Constitución, las cosas cambiaron y la tensión entre la Iglesia católica y el Estado fue la nota dominante. El Congreso Constituyente de 1917 desconoció la personalidad jurídica de la Iglesia católica y redactó diversos artículos que aislaron a la jerarquía eclesiástica de los espacios educativos que durante el porfiriato le fueron favorables para sus fines educativos.

Tras la promulgación de nuestra Carta Magna, el clero católico mexicano reaccionó en contra del contenido de los artículos 3ª y 130, en los que se reiteraba la educación laica y la separación Estado-Iglesia. Las protestas del episcopado, pero sobre todo la encíclica Divini Illuis Magistri, de Pío XI, demostraron por enésima vez que la postura de la Iglesia católica en relación con la educación laica seguía siendo exactamente la misma que en la época del Syllabus.

Achille Damiano Ambrogio Ratti estaba un convencido de que el laicismo era causante del deterioro de las costumbres sociales. Por ello emitió la Divini Illuis Magistri, una encíclica que advertía sobre los supuestos peligros de la educación llamada laica o neutra, que según el clero, intenta excluir a Dios y a la religión de la enseñanza.

La encíclica en cuestión enseña, entre otras cosas, que la escuela laica excluye la religión y es, en consecuencia, “contraria a los principios fundamentales de la educación”. El documento de Pío XI renueva y confirma las declaraciones de Pío IX y León XIII sobre el carácter laico de la educación, así como “las prescripciones de los Sagrados Cánones en que la asistencia a las escuelas acatólicas, neutras o mixtas, es decir, las abiertas indiferentemente a los católicos y a los no católicos sin distinción, está prohibida a los niños católicos, y sólo puede tolerarse, únicamente a juicio del Ordinario, en determinadas circunstancias de lugar y tiempo y con especiales cautelas...”.

Actualmente, la postura de la Iglesia católica sigue siendo opuesta a la educación laica y en favor de la educación religiosa. Eso explica por qué dicha institución se interesó tanto en la aprobación de la reforma del artículo 24 constitucional, con el objeto de reconocer la enseñanza religiosa en los establecimientos de educación pública.

Publicado en la edición impresa de El Mexicano de Tijuana, el 19 de octubre de 2017.

viernes, 6 de octubre de 2017

Juan Carbajal, una vida dedicada a salvar vidas y formar bomberos

Sobre un posible sismo en Los Cabos, señala: "no se están cumpliendo con los reglamentos de construcción"


A la edad de siete años, Juan Antonio Carbajal Figueroa tuvo el deseo de ser bombero. Le nació serlo tras presenciar el incendio del único vehículo que su padre tenía para laborar en La Paz, Baja California Sur, ciudad ubicada a 157 kilómetros de Cabo San Lucas, donde hoy se desempeña como comandante del Heroico Cuerpo de Bomberos, institución a la que se incorporó en 1989. 

El anhelo de su infancia permaneció inalterable en su mente, por lo que, en su adolescencia, pidió su alta en el Cuerpo de Bomberos de La Paz, su ciudad natal, sin obtener respuesta favorable debido a su corta edad. Carbajal Figueroa nos explica en su modesta oficina situada en el segundo piso de las instalaciones centrales de la benemérita institución en Cabo San Lucas, lo que hizo al llegar a la comandancia de bomberos para que otros niños no sufrieran un rechazo similar al que sufrió él en su niñez:
Juan Antonio Carbajal Figueroa, comandante general
del Cuerpo de Bomberos de Cabo San Lucas (Foto: El Informante).

“Precisamente, porque a mí no me aceptaron en los bomberos de muy joven, cuando tomo la comandancia lo primero que hago es abrir el Cuerpo de Bomberos a los niños, y fundo el primer cuerpo de bomberos infantil, al que bauticé como Delfines, del cual yo fui su primer instructor.

“De ese grupo de niños, cuyas edades iban entre los ocho a los doce años, conservo a varios que ahora son mis oficiales. Dos de ellos son capitanes, otros sargentos, tenientes y algunos se quedaron como bomberos, que fue la primera generación de niños que empecé a instruir con una nueva filosofía.

“El grupo persiste aún, con una joven a cargo del mismo. Tenemos tres escuelas más: la de paramédicos juniors, jovencitos que instruimos en los primeros auxilios, desde básico hasta avanzado; otro grupo que se adiestra para el rescate acuático como salvavidas juniors, y un grupo más que es el de rescate de montañas y zonas agrestes. Está, además, la Academia de Bomberos, reconocida por la Secretaria de Educación Pública y cuenta con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), la única a nivel nacional. La estación funciona como escuela; obviamente pedimos que tengan preparatoria terminada, y hay una estructura que no se tenía antes, y eso es un cambio tremendo en estos 20 años que me ha tocado estar al frente de la corporación”. 

La preparación y experiencia de los vulcanos bajo las órdenes de Juan Antonio Carbajal le han permitido ayudar incluso fuera de su demarcación, como lo hicieron tras el sismo que el pasado 19 de septiembre estremeció la Ciudad de México y otros estados del centro del país.

“Nuestra jurisdicción es Los Cabos, pero vamos a donde nos ocupen. De hecho, el domingo 24 de septiembre regresó una cuadrilla de bomberos y rescatistas que mandé a la Ciudad de México. Tenemos un binomio canino, y lo enviamos para que participara en las labores de búsqueda y rescate. Fueron cuatro los elementos que estuvieron en la capital por espacio de cinco días, trabajando en coordinación con la Policía Federal, la Marina y el Ejercito. Participaron en dos o tres operaciones, y bueno, fue una manera de que el Cuerpo de Bomberos de Cabo San Lucas se hiciera presente”, refiere satisfecho.  

Al hablar sobre éste y otros sismos recientes, el comandante Figueroa Carbajal advierte con un dejo de preocupación que Los Cabos, aparte de estar en riesgo en temporada de huracanes, es también zona sísmica: 

“Hemos entrado a una etapa en la cual las famosas placas tectónicas, que pasan por en medio del Mar de Cortés y se conectan hacia la falla de San Andrés, están en constante vibración, desde Oaxaca pasando por todo el Pacífico, adentrándose hasta el Golfo de California. 

“Aquí en Los Cabos, a 80 kilómetros de un lugar que se conoce como Cabo Pulmo, hay un volcán activo en el fondo del mar. Yo me pregunto: ¿qué va a pasar el día que tengamos un sismo considerable y caigan edificios? Lo pregunto porque los que construyen no están cumpliendo con los reglamentos de construcción; son omisos en cumplir las normas oficiales mexicanas en materia de instalación de gas LP, electricidad y calidad de los materiales de construcción”. 

En la recta final de la entrevista, el comandante habla sobre huracanes y tormentas tropicales, y recomienda con evidente interés: 

“La gente que eligió a Los Cabos para vivir debe tener en su conciencia el hecho de que este lugar es paso obligado de los huracanes. Por ende, debe estar preparada: saber si su casa está en lugar seguro, que no sea zona de arroyo y que esté bien construida; saber si va a resistir los embates de un huracán categoría cuatro o cinco, y, si no lo está, prepararse para que lo esté”, concluye. 

jueves, 28 de septiembre de 2017

ESTADO LAICO, EN EL OLVIDO

Por Armando Maya Castro
La fusión Estado-Iglesia fue de gran perjuicio para la vida de México, pues estableció la intolerancia religiosa para favorecer por encima de todo y de todos a la jerarquía católica (Imagen: La Otra Opinión)

El pasado lunes, la clase política mexicana, que en los últimos años se ha caracterizado por la búsqueda del poder político por encima del Estado laico, no se acordó que el 25 de septiembre es un día significativo en la historia de nuestro querido México.

La mayoría de nuestros políticos olvidó que el 25 de septiembre de 1873, durante el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada, el Congreso de la Unión, con 125 votos a favor y sólo uno en contra, constitucionalizó las Leyes de Reforma mediante la Ley de Adiciones y Reformas, postulando, entre otros, el siguiente principio: “El Estado y la Iglesia son independientes entre sí. El Congreso no puede dictar leyes estableciendo o prohibiendo religión alguna.”

De esta manera se dio forma al Estado laico mexicano, el mismo que en los últimos sexenios ha sido violentado por servidores públicos de diversos partidos políticos, quienes asumen los postulados del Estado laico en el discurso, “pero en la práctica los traiciona” (Barranco, 2016).

No creo que el olvido al que me refiero tenga que ver con la “preocupación” u “ocupación” de nuestros políticos a la difícil situación que se vive en la Ciudad de México y en los estados de la República que han sido sorprendido por los tres sismos de los últimos 20 días: el 7, 19 y 23 del presente mes. 

No niego que existan políticos interesados en auxiliar a los mexicanos que han sido golpeados duramente por las recientes catástrofes naturales, pero lo cierto es que la participación más impórtate en favor de los damnificados ha corrido por cuenta de la sociedad civil, quien ha vuelto a dar muestras de su admirable solidaridad en tiempos de adversidad. 

Esta omisión se debe, antes que nada, al desdén con el que muchos políticos mexicanos miran al Estado laico, lo que ha llevado a muchos de ellos a violentarlo de diferentes maneras, y a otros más a expresarse abiertamente en su contra, sin tomar en cuenta más de 150 años de separación entre el Estado y las Iglesias. 

Hoy en día existen políticos convencidos de que “el gobierno necesita trabajar también en la fe”, olvidando que el maridaje Estado-Iglesia fue de gran perjuicio para la vida de la nación, pues estableció la intolerancia religiosa para favorecer por encima de todo y de todos a la jerarquía católica. Así fue en casi tres siglos de periodo colonial y en las primeras décadas del México independiente, tiempo de fueros, privilegios y leyes que favorecían en exclusiva a la Iglesia mayoritaria, lo que convirtió a esta institución en la más rica y poderosa de México.  

Afortunadamente todo cambió a partir de Benito Juárez y los hombres de la Reforma, quienes tuvieron el mérito de levantar a la nación mexicana por encima de la Iglesia católica y sus intereses. La Constitución liberal de 1857, redactada durante la presidencia de Ignacio Comonfort, “marcó un antes y un después en la historia de México al suprimir la intolerancia religiosa y contener un avanzado capítulo de garantías individuales”, refiere Galeana (2006). Esta autora nos dice, en otra de sus obras, que "las Leyes de Reforma marcaron el nacimiento del Estado laico", para enseguida señalar que "México fue el primer país en el continente que decretó la separación absoluta entre el Estado y la Iglesia" (Galeana, 2004). 

Esto es justamente lo preocupante, que la clase política soslaye una fecha altamente significativa para millones de mexicanos, en la que fue establecido un régimen jurídico tan indispensable para una sociedad plural como la nuestra, que limita el poder de las iglesias, garantiza la libertad de conciencia, combate la intolerancia religiosa, brinda un trato igualitario a las asociaciones religiosas y garantiza el ejercicio de nuestros derechos.

Este imperdonable olvido, y las reiteradas e impunes embestidas contra Estado laico por parte de diversas autoridades de gobierno, obligan a levantar la voz para pedir a las y los legisladores de México que elaboren la ley reglamentaria del artículo 40 constitucional, a fin de dotar de contenido lo referente al Estado laico y establecer límites en la actuación de los funcionarios públicos, así como sanciones efectivas a los políticos y religiosos que incurran en atropellos al Estado laico. 

Publicado en la edición impresa de El Mexicano de Tijuana, el 28 de septiembre de 2017.

domingo, 24 de septiembre de 2017

MÉXICO SOLIDARIO

Por Armando Maya Castro

Hoy, como hace 32 años, el pueblo de México ha dado muestras indubitables de solidaridad y organización (Foto: Masdemx).

Primero el simulacro, en el 32 aniversario del terremoto del 19 de septiembre de 1985; luego la trágica realidad: un sismo de magnitud 7.1 grados en la escala de Richter que el pasado martes estremeció con violencia al centro de la República Mexicana, lo que provocó el desplome de más de 30 edificios en varios puntos de la Ciudad de México y, hasta ahora, 152 muertos, más de 800 heridos, 214 desaparecidos y 52 personas rescatadas de entre los escombros. El saldo preliminar en todos los estados golpeados por el temblor es de 291 muertos y 2,633 lesionados. 

Hasta el momento de escribir mi columna, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) había registrado 39 réplicas menores del sismo del pasado 19 de septiembre, la mayor de ellas de cuatro grados. 

Y a propósito de réplicas, es obligado mencionar que lo que más se ha replicado en la Ciudad de México, así como en los estados de Morelos, Puebla, Edomex y Guerrero, es la solidaridad de los ciudadanos dispuestos a ayudar, esos que suelen adelantarse a la reacción de las autoridades, aunque esta vez no tanto como sucedió tras el terremoto de 8.3 grados, acaecido hace 32 años. 

En ese tiempo, la Ciudad de México tenía 18 millones de habitantes, pero no la tecnología actual. No se contaba con smartphones, redes sociales, WhatsApp y escáneres térmicos que ayudan a localizar vida bajo los escombros. Era aún el Distrito Federal, gobernado por el regente Ramón Aguirre Velázquez, hombre cercano al presidente Miguel de la Madrid Hurtado y aspirante a sucederlo en la presidencia. 

El sismo con una duración de poco más de dos minutos, aparte de ensañarse con los capitalinos, evidenció la incapacidad del gobierno encabezado por De la Madrid, quien se acuarteló en Los Pinos y Palacio Nacional en vez de apersonarse en la zona siniestrada, en donde miles de ciudadanos, como hormigas, se organizaron para localizar y rescatar sobrevivientes. Esta admirable reacción de los ciudadanos, desprovistos de los actuales avances tecnológicos, ha sido denominada por algunos como “el despertar de la sociedad civil”.

Aparte de su reacción lenta e inadecuada, el gobierno se equivocó al rechazar la ayuda internacional, afirmando que nuestro país estaba preparado para afrontar la situación sin la ayuda externa: “México tiene los suficientes recursos y unidos, pueblo y gobierno, saldremos adelante. Agradecemos las buenas intenciones, pero somos autosuficientes", declaró a medios (Poniatowska, 1988).

La acción demoledora del sismo del 85 provocó severos daños materiales en la ciudad de México, “donde la destrucción afectó a una mayor cantidad de gente: provocó daños en 5,728 inmuebles, derrumbando totalmente 465. El 68 por ciento de las viviendas afectadas (100,000) eran habitaciones familiares, por lo que quedaron sin casa cerca de medio millón de personas” (Isunza, 2001). 

El sismo del pasado martes provocó el colapso de menos edificios que los que se desplomaron en 1985, así como una reacción menos tardía y mejor organizada de las autoridades de gobierno, pero la solidaridad ciudadana ha sido la misma, lo que demuestra que México sigue siendo un pueblo unido y solidario. 

Hoy, como hace 32 años, miles de voluntarios han participado en las labores de rescate bajo la coordinación de la Marina y del Ejército Mexicano. Los que no pueden realizar proezas como las que llevan a cabo los topos, han participado en otras labores o enviando a los acopios medicinas y material de curación, alimentos preparados para rescatistas y voluntarios, así como equipos de rescate y retiro de escombros (picos, palas, mazos, guantes, etcétera), agua embotellada, alimentos enlatados, medicinas, etcétera. La ayuda ha sido tanta que el presidente de la Cruz Roja Mexicana calificó como “increíble” la bondad y apoyo de la gente.

Publicado en la edición impresa de El Occidental, el sábado 23 de septiembre de 2017.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

POR HURACANES, PELIGRA POBLACIÓN EN ZONAS DE RIESGO

16 mil personas bajo amenaza en Los Cabos

Por huracanes, peligra población en zonas de riesgo

  • Habitantes exigen a las autoridades reubicación seria, no promesas. Temen quedar sin viviendas

Por Armando Maya Castro
Septiembre 13, 2017

San José del Cabo, Baja California Sur. La llegada de la tormenta tropical "Lidia" a San José del Cabo, el pasado 31 de agosto, trajo consigo lluvias torrenciales, anegaciones, daños materiales y pérdidas humanas, al tiempo de poner en alerta a Protección Civil de Baja California Sur y a las autoridades municipales de Los Cabos, quienes evacuaron rápidamente a cientos de familias que viven en zonas de riesgo y alto riesgo.

El director de Protección Civil del municipio de Los Cabos, Marco Antonio Vázquez Rodríguez, habla de 15 mil afectados y confirma la muerte de siete personas por la tormenta tropical, así como la evacuación de 16 mil personas que viven en zonas de riesgo, muchos de los cuales fueron trasladados a los refugios temporales que se implementaron para salvaguardar vidas humanas.


Lluvias afectan viviendas en zonas de riesgo
Aunque se viene trabajando con las autoridades del Ejido San José del Cabo para dar alternativas de vivienda a las personas que viven en vados, orillas de cauces de ríos y otros asentamientos irregulares, hasta ahora la evacuación es el protocolo de trabajo de Protección Civil, señaló Vázquez Rodríguez.

Por su parte, el Ejido de San José ha señalado desde hace algún tiempo que se encuentra en la mejor disposición de llevar a cabo la reubicación de las familias que viven en zonas de riesgo y alto riesgo y que requieren desplazarse a un lugar más seguro.

Gilberto Miranda Ceseña, comisariado del Ejido de San José del Cabo, explicó que la reubicación no ha sido posible porque algunas familias que viven en zonas irregulares como Nueva Esperanza se aferran a permanecer en la invasión, dejándose llevar por promesas e intereses de algunos líderes, esto a pesar de la propuesta del Ejido de ser reubicadas a sitios donde sus vidas no corran peligro en temporada de lluvias y huracanes como la presente.

Los habitantes de Nueva Esperanza esperan que la propuesta ejidal de reubicación sea seria y no una promesa más de las autoridades, pues su temor es quedar sin vivienda en un lugar donde el pago de la renta es elevadísimo, manifestó Ambrosio Villalba uno de los habitantes del lugar.  

Demanda similar es la de los vecinos del fraccionamiento Puerto Nuevo, donde se derrumbó un edificio habitacional por los efectos de la tormenta tropical “Lidia”. La mayoría de sus habitantes exigen la reubicación total, y que las autoridades que otorgaron licencias para construir dicha zona habitacional respondan por su bienestar y el de sus familias. 

Twitter: @armayacastro 

martes, 12 de septiembre de 2017

EL CIBERACOSO, UNA AMENAZA PARA LA NIÑEZ

Por Armando Maya Castro
Abundan los adultos que se hacen pasar por niños para ganarse la confianza de menores en redes sociales. Su propósito: obtener imágenes o videos de desnudos o actitudes sexuales explícitas. Viene luego el chantaje a la víctima para perpetrar un abuso en la realidad (Foto: Voltaico).

Hablar de grooming es hablar de una práctica delictiva que afecta la seguridad de los menores de edad que tienen acceso a redes sociales, chats y foros, donde cada día se multiplican las amenazas y su peligrosidad, algo que deberían saber perfectamente bien los padres de familia. 

El grooming es el acoso de un adulto a un menor de edad mediante el uso de las tecnologías antes mencionadas, sobre todo en Facebook y WhatsApp, donde el ciberacosador adquiere cada vez mayor fuerza. Los adultos que practican esta inmoral forma de acoso en agravio de niños y niñas son llamados groomers, cuyo campo de acción es el Internet, donde suelen hacerse pasar como menores de edad. Su objetivo: “ganarse su confianza, y lograr que les envíen fotos o videos comprometidos: con desnudos o actitudes sexuales explícitas, con las que luego chantajeará online a la víctima para conseguir un abuso en la realidad” (El Mundo, 26/09/2017).

Una descripción sobre estos delincuentes que conviene tener presente es la que nos proporciona Casas (2017) en su obra “La red oscura: En las sombras de Internet: el cibermiedo y la persecución de los delitos tecnológicos”:

"El groomer es un auténtico depredador y a menudo su crueldad es inaudita, superior a la de los pederastas, en sentido estricto, que buscan racionalizar una conducta no violenta, al menos desde su particular punto de vista y excepción hecha de aquellos que tienen comportamientos sádicos”. 

Del perfil psicológico de los groomers, el autor en referencia nos dice: "Suelen ser muy activos y sus víctimas se cuentan por centenares o miles". Añade que un practicante del grooming "tiene creados múltiples perfiles en las redes sociales que frecuentan los niños, Tuenti, Facebook, etc. En aquel lugar donde haya menores, allí estará. Usa fotos del chico o chica que atraiga al segmento de población al que desee atacar".

Para el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef), el ciberacoso representa un riesgo para las víctimas que incluye enfermedades, embarazos no deseados, trastornos psicológicos, estigma, discriminación, dificultades en la escuela, y hasta el suicidio en caso extremo" (Ávila, 2016).
La buena noticia para el estado de Jalisco es que recientemente el Congreso local penalizó el grooming, el sexting y los retos suicidas. Observe usted lo que al respecto publicó el portal web del Congreso del Estado de Jalisco, el pasado 7 de septiembre:

“Respecto a la modificación al Artículo 142-A [del Código Penal del Estado de Jalisco] se impondrán de tres a seis años de prisión a aquel adulto que con propósitos sexuales se haga pasar por un niño o adolescente para engañar a una persona menor de edad, cuando el depredador haga uso de las tecnologías de la información la pena irá de los seis a los 12 años y si la víctima es menor de 12 años la pena podría alcanzar hasta los 15 años” (Congreso del Estado de Jalisco, 2017). 

Para entender la importancia de que en Jalisco se castigue con multas y cárcel esta deliberada forma de acoso, es necesario saber qué es lo que está pasando en ese estado en materia de grooming. Me apoyaré para ello en un extracto de la conferencia Riesgos y seguridad infantil en un mundo virtual, presentada por la diputada panista María Arámbula, el pasado 24 de junio: 

“En Jalisco, sobre todo en Vallarta, estamos entre los primeros lugares en pederastia y pornografía infantil, por lo que consideró que hace falta conjuntar esfuerzos entre padres de familia, maestros, sistema educativo y sistemas de gobierno, para establecer mecanismos de protección y seguridad, tanto para padres como para los propios niños, a propósito de los riesgos que corren nuestros hijos cuando navegan en la red”. 

Luego de reconocer la situación de Jalisco en materia de pederastia y pornografía infantil, la legisladora blanquiazul continuó explicando el modus operandi de los groomers: “Una vez que los acosadores consiguen que la víctima acepte un encuentro en el mundo real, entonces se configuran delitos más serios, como trata infantil, pornografía, violaciones y abuso infantil”.

Por la amenaza que estos depredadores representan para los menores que navegan en la red, es digno de aplaudir el trabajo de las y los legisladores del estado de Jalisco. Y lo digo porque estoy totalmente convencido de que las sanciones que incorpora el Código Penal del Estado de Jalisco han de contribuir a disminuir esta modalidad de acoso en prejuicio de los niños.  

Twitter: @armayacastro 

Publicado en la edición impresa de El Mexicano, el 12 de septiembre de 2017.






jueves, 7 de septiembre de 2017

EL PATRIOTISMO ES SIEMPRE, NO SÓLO EN SEPTIEMBRE

Por Armando Maya Castro
Patriota es el que entrega cotidiana y desinteresadamente sus energías por amor a México  (Foto: yoinfluyo.com).

Septiembre es un mes en que los mexicanos conmemoramos varios acontecimientos sobresalientes de la historia de México: el inicio de la independencia; la consumación de la gesta independentista; la defensa del castillo de Chapultepec, custodiado con heroísmo por los cadetes del Colegio Militar ante los embates de las fuerzas norteamericanas, y donde murieron los llamados Niños Héroes, el 13 de septiembre de 1847.

Desde el comienzo del llamado “mes de la patria”, las muestras de patriotismo -que no siempre lo son- empiezan a aflorar en la mayoría de los mexicanos. En estos treinta días, las principales calles y avenidas de las grandes ciudades de México se visten de verde, blanco y rojo, los denominados colores patrios, por ser los que luce con orgullo nuestra bandera nacional.

En este mes, los tradicionales vendedores de banderitas y artículos con los colores patrios acaparan la atención de un importante número de mexicanos, quienes adquieren de los comerciantes en cuestión accesorios y objetos alusivos a las fiestas que conmemoran el inicio de la independencia de México, una gesta libertaria que encabezó Miguel Hidalgo y Costilla con el Grito de Dolores, la madrugada del 16 de septiembre de 1810, y que culminó el 27 de septiembre de 1821, día en que el Ejército Trigarante al mando de Agustín de Iturbide desfiló victorioso por las calles de la ciudad de México.

¿Puede llamarse patriotismo a la costumbre de celebrar de esta manera el movimiento que logró materializar una nación libre e independiente? No necesariamente, como tampoco se le puede dar el nombre de patriotismo al supuesto fervor patrio de este mes, ni al estar orgullosos de la tierra que nos vio nacer, de nuestras costumbres y tradiciones. 

Ser patriota es mucho más que hacer alarde de nuestro amor por México; patriotismo es el sentimiento de compromiso y solidaridad con nuestro país y su gente, que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros en pro de la grandeza de México. 

El patriota no se limita a quejarse de las cosas malas que suceden en nuestro país en materia de economía y seguridad pública; es el que entrega cotidiana y desinteresadamente sus energías por amor a México, procurando su engrandecimiento los 365 días del año, no sólo en el presente mes.

El sentimiento de nacionalismo es mucho más mucho más que las vivas que políticos y ciudadanos lanzan a nuestra independencia, a Miguel Hidalgo y Costilla, a José María Morelos y Pavón, a Josefa Ortiz de Domínguez y a los demás héroes que nos dieron patria y libertad. 

El patriotismo va también más allá de las vestimentas típicas, vestidos coloridos y trajes de charro, así como del grito septembrino ¡Viva México!, una exclamación de supuesto orgullo nacional que el 15 de septiembre aparece en la boca de prácticamente todos los mexicanos, incluso de aquellos para los cuales independencia y patria son sólo pretextos para quemar cohetes, banquetear y beber bebidas embriagantes. 

Tampoco es la remembranza eventual de los héroes que nos dieron patria y libertad, sino el valor que nos impulsa a imitar la admirable entrega de los grandes hombres de la historia de México, así como la de los hombres y mujeres que en el tiempo actual se esfuerzan diariamente para hacer de México un país mejor en todos los sentidos.

Coincido con De Hostos (2014) cuando señala que patriotismo es “el deber de trabajar asidua y concienzudamente, en cuerpo y alma, con músculo y nervios, con razón y sentimiento, y con toda la fuerza de la conciencia por el más alto desarrollo posible de la patria nacional".

Estará de acuerdo conmigo, estimado lector, que lo demás es mero patrioterismo. 

Twitter: @armayacastro

Publicado en la edición impresa de El Mexicano, el 7 de septiembre de 2017

martes, 5 de septiembre de 2017

TRIBULACIÓN Y DECEPCIÓN EN MATERIA DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Por Armando Maya Castro
Continúan en México los ataques a la libertad de expresión, lo que ha generado críticas de famosos en varias partes del mundo (Foto: Animal Político).

México, al igual que muchos países del mundo, ha reconocido los derechos fundamentales tutelados jurídicamente, entre los que figura la libertad de expresión, “un elemento crítico para la democracia, el desarrollo y el diálogo”, señala la Unesco, quien agrega que sin dicha libertad “ninguna de estas palabras podría funcionar o prosperar”.

Sobre este derecho fundamental, la paquistaní Malala Yousafzai, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2014, señaló este 3 de septiembre en entrevista con El Universal que se siente "muy decepcionada" por la situación de los derechos humanos en México y, especialmente, por lo que ella considera una "negación" de la libertad de expresión. 

Otro famoso que lamentó este 4 de septiembre la situación de los periodistas en nuestro país es Emmanuel Carrère, quien fue designado como el ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2017. El literato francés declaró a El Universal que se siente "atribulado por la situación de los periodistas en México y admiro que a pesar de estas amenazas sigan haciendo su trabajo", señaló el también periodista, considerado “heredero de Michel de Montaigne y de Jean-Jacques Rousseau”.

Pero no todo es decepción y lamentos tocante al tema de la libertad de expresión. Por fortuna, existen también noticias buenas en la materia, una de ellas es la publicación de "Estándares internacionales de libertad de expresión: Guía básica para operadores de justicia en América Latina", un manual didáctico de 39 páginas presentado el pasado 29 de agosto en la Fundación Nacional para la Democracia (NED) de Washington. 

Esta guía "incluye temas como la violencia contra los periodistas, el acceso a la información y los retos de internet", además de intentar "traducir de manera concisa y clara más de 70 años de jurisprudencia internacional en materia de libertad de expresión”. Asimismo, define "cuáles con las limitaciones legítimas al ejercicio del derecho a la libertad de expresión", señala una nota de la agencia noticiosa EFE. 

Estoy convencido que estas acciones han de coadyuvar a conservar y fortalecer las conquistas de la humanidad en materia de libertad de expresión, un derecho plasmado en varios instrumentos, entre ellos los siguientes: Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789; (numerales 10o. y 11o.); Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (artículo 19); Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 13); Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (artículo 4); Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión; Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (artículo 19).

El aporte de nuestro querido México es valioso en la materia: la libertad de expresión y de imprenta ha sido consagrada por los siguientes textos constitucionales: el Decreto Constitucional para la libertad de la América Mexicana de 1814 (artículo 40); el Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano de 1823 (artículos 17, 18 y 19); el Acta Constitutiva de la Federación de 1824 (artículo 31); la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824 (numeral 161); las Bases y Leyes Constitucionales de la República Mexicana de 1836; las Bases Orgánicas de la República Mexicana de 1843; el Acta Constitutiva y de Reforma de 1847 (artículos 5o. y 27); la Constitución Federal de 1857 (artículos 6o. y 7o.); el Estatuto Provisional del Imperio Mexicano de 1865 (artículo 76) y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 (artículos 6o. y 7o.) (Decisiones Relevantes de la SCJN. Serie 68). 

Para conservar los anteriores logros legislativos, que cubren más de doscientos años, es necesario que las autoridades de los tres niveles de gobierno redoblen esfuerzos y realicen acciones a fondo para acabar de una buena vez con los hostigamientos, malos tratos e intimidaciones contra los periodistas que se dedican a investigar y denunciar los actos de corrupción y abuso de las autoridades, así como las actividades delictivas de las bandas criminales, las atrocidades y las violaciones a los derechos humanos. México exige que se ponga fin a los ataques contra la libertad de expresión. 

Publicado en la edición impresa de El Mexicano, el 5 de septiembre de 2017

martes, 27 de junio de 2017

LA LUCHA CONTRA LA TORTURA

Por Armando Maya Castro
La aplicación de electroshocks, uno de los métodos de tortura que actualmente es utilizado por diversas corporaciones policiacas, y hasta por la CIA (Foto: ABC) 

Este 26 de junio se cumplieron 30 años de la entrada en vigor de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. El artículo 1º de este importante documento define la tortura de la siguiente manera: 

“…todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas”.

La tortura que, según Amnistía Internacional (2014), se emplea en nuestro tiempo para "obtener confesiones o incriminar a otras personas", así como para “castigar, obtener dinero mediante extorsión, controlar, intimidad y humillar", es un mal que data de la más remota antigüedad. 
Estuvo presente en el sistema legal de Grecia y de Roma, donde “fue ejercida ampliamente contra los esclavos como forma diaria de obligarlos a obedecer y a temer a sus dueños”, refiere Pareja (2013).

En el Imperio Romano, señala Figueroa (2012), “la tortura estaba institucionalizada y las declaraciones de los esclavos obtenidas bajo tortura eran aceptadas judicialmente en el tribunal”. Al referirse a los castigos de ese periodo histórico, el autor antes mencionado apunta: "En materia de castigos existía la pena de muerte; la hoguera; la lapidación; la crucifixión; la furca; el devoramiento por animales; y las multas”.

Aristóteles consideraba la tortura en La Retórica “dentro de las 5 pruebas extrínsecas utilizables en los procesos legales: las leyes, la costumbre, los testigos, la tortura y los juramentos”, expone Alfredo Jadresic Vargas, quien trae a la memoria lo que Edward Peters escribía sobre el flagelo que nos ocupa: "...la cuestión del sadismo entre los torturadores es compleja. La institución de la tortura crea tantos sádicos como los que atrae."

Morris (1996) refiere que en la Edad Media "la tortura fue realmente legal. Era un medio autorizado para obtener confesiones en tiempos en que las confesiones, de súbito, cobraron importancia crucial". En más sobre la tortura que imperó en el medievo, Pareja (2013) afirma que este bárbaro y monstruoso mal “era parte del ritual común y corriente utilizado por la inquisición para obtener la 'confesión del hereje'. La Bula papal "Ad extirpanda" de Inocencio IV, expedida en 1252, justificó el uso de la tortura por parte de la Inquisición", contradiciendo los métodos de amor con que Cristo y sus apóstoles predicaron el Evangelio en el siglo I de nuestra era. 

“A partir del siglo XVIII la tortura comienza a perder su carácter legal, judicial y público y empiezan los procesos que tratarán de derogarla, al menos, en teoría”, nos dice Barros (2014), quien en seguida hace públicos los logros de los países que trabajaron decididamente en la erradicación de este penoso mal: “…fue prohibida en Austria (1776), en Suecia (1734), en Toscana (1786), en Francia (1789), en Hungría (1776), en Prusia (1754). Al inicio del siglo XIX había sido eliminada del procedimiento legal en prácticamente toda Europa Occidental".

A pesar de esos avances, y de las leyes que han sido creadas para abatir la tortura, los casos en la materia son una práctica cotidiana en nuestro país. La cifras que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) diera a conocer en el marco del Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, conmemorado este lunes 26 de junio, dejan constancia de la gravedad del problema: En México, "del 2000 a mayo de 2017 el organismo ha recibido 417 quejas por tortura y ha emitido 100 recomendaciones, una de ellas por un caso de violaciones graves a derechos humanos; en 17 casos hubo desistimiento y en 47 se acumularon" (El Universal, 26 de junio de 2017).

Por la cantidad y gravedad de los casos de tortura en México, la CNDH pidió ayer “intensificar las acciones de prevención generando garantías de no repetición frente a estas lesivas violaciones a los derechos humanos”. El organismo encargado de la protección y defensa de los derechos humanos en México aprovechó el Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura para instar a las autoridades a “combatir la impunidad, sancionar a aquellos que conciben o autorizan cualquier forma de tortura o trato cruel, inhumano o degradante enfatizando que esta práctica es inaceptable” (Proceso, 26 de junio de 2017). 

Los mexicanos esperamos que el llamado de la CNDH, así como la publicación, este lunes, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, logren debilitar significativamente el flagelo de la tortura en México. 


jueves, 22 de junio de 2017

IMÁGENES RELIGIOSAS EN EDIFICIOS PÚBLICOS

Por Armando Maya Castro

Misas e instalación de imágenes religiosas en los espacios públicos, una constante en Orizaba, Veracruz, un municipio donde el Estado laico se violenta con impunidad frecuentemente (Foto: El Mundo de Orizaba)

El Estado laico mexicano es objeto de diversas violaciones por parte de una clase política que no termina de aceptar que México es un país con diversidad religiosa, en el que, por mandato de ley, no se pueden instalar en los edificios públicos imágenes religiosas del catolicismo.

Y no se puede porque las instituciones públicas de nuestro país son frecuentadas no sólo por miembros de la Iglesia católica, sino por personas que, por profesar otras religiones, no se identifican con las imágenes de la iglesia mayoritaria, quien puede usarlas en sus propios espacios, mas no en los sitios donde convergen personas con distintas creencias religiosas.

Es posible que haya políticos que piensen que la solución salomónica a este tipo de problemas sería la creación de oficinas de gobierno exclusivas para evangélicos, judíos, musulmanes, ateos y demás religiosos, pues, existiendo tales dependencias, no tendrían necesidad de ir a las oficinas donde se exhiben las imágenes católicas, que ahora alternan con las de los héroes que nos dieron patria y libertad.

No necesitamos una solución con alta dosis de discriminación como esta, sino que las autoridades de gobierno se ciñan a los principios constitucionales de laicidad y separación del Estado y las iglesias, los cuales han sido quebrantados por muchos de los funcionarios públicos que juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanan.

Cada que se produce una violación contra el Estado laico, como las que actualmente se presentan en Orizaba, Veracruz, y de las que enseguida les contaré, nos vemos en la necesidad de remitirnos al gran legado de Juárez, el estadista que promulgó en Veracruz las Leyes de Reforma (1855-1861), un conjunto de leyes que fueron elevadas a rango constitucional el 25 de septiembre de 1873, durante el régimen de Sebastián Lerdo de Tejada, mediante la Ley de Adiciones y Reformas de 25 septiembre de 1873, postulando, entre otros, el siguiente principio: “El Estado y la Iglesia son independientes entre sí. El congreso no puede dictar leyes, estableciendo o prohibiendo religión alguna” (Artículo 1).

A pesar de este principio histórico, plasmado en el artículo 130 constitucional, y no obstante que el artículo 40 de nuestra Carta Magna define a la República Mexicana como “laica”, las violaciones a la laicidad estatal se han convertido en México en el pan nuestro de cada día.

El caso que hoy preocupa, y por ello me ocupa, es el de Orizaba, un municipio veracruzano que se encuentra “violando el Estado laico y la Constitución mexicana al ceder un espacio público para la realización de actos de culto religioso como la celebración de una misa católica el domingo pasado” denunció Ángel Aburto Valencia, líder evangélico de esa región (El Mundo de Orizaba, 20 de junio de 2017).

El problema va más allá de las misas que se celebran en los inmuebles municipales, ya que el ayuntamiento orizabeño ha introducido imágenes de devoción católica en varios espacios públicos, situación que la próxima semana será llevada a la tribuna del Congreso local, indicó el diputado Rogelio Rodríguez García, quien lamentó el desconocimiento de la ley por parte de las autoridades municipales que cometen estas violaciones.

Libni Zuriel de la Cruz, estudiante de la carrera de Sociología de la Universidad Veracruzana, señala que al alcalde Diez Francos se le ha hecho común violentar las leyes en materia de laicidad, y explica el porqué de su señalamiento: “Fue durante su primera administración (2008-2010) que ‘puso el dedo en la llaga’ al instalar la estatua de San Miguel Arcángel en Los Arcos que limitan las ciudades de Orizaba y Rio Blanco, con cargo al erario público”. En su segunda administración (2014-2017), añade el también defensor del Estado laico, “ha inundado los espacios públicos de Orizaba de monumentos religiosos: la virgen de Guadalupe, en Plaza Bicentenario; la instalación de otra estatua de San Miguel Arcángel, en contra esquina del Palacio de Hierro, frente a la Catedral que lleva su mismo nombre; la instalación de una capilla en el expo parque de Dinosaurios”, entre otros.

Algo debe hacer Gobernación para acabar con la impunidad en materia de laicidad. Lo digo porque, al paso que vamos, a cualquiera de nuestros flamantes diputados se le puede ocurrir un proyecto de ley para autorizar la instalación de imágenes religiosas en espacios públicos, como lo hizo el pasado mes de mayo un legislador de la República de Uruguay, en un lamentable ataque a la laicidad y al espacio público.

El proyecto de ley en cuestión es del diputado uruguayo Pablo Abdala, quien lo presentó luego de “la votación negativa de parte de la Junta Departamental de Montevideo a la instalación de un monumento a la Virgen María en la rambla del Buceo, impulsada por la Iglesia Católica” (Sociedad Uruguaya, 6 de junio de 2017).

Si no queremos que en México suceda algo similar, debemos comenzar a realizar acciones firmes, orientadas a proteger al Estado laico, cuyo desmantelamiento equivaldría a restablecer el Estado confesional y, con él, la indeseable intolerancia religiosa.

Publicado en la edición impresa de El Mexicano de Tijuana, el 22 de junio de 2017

http://ed.el-mexicano.com.mx/impreso/Tijuana/062217/22-06-2017_TIJ_13AA.pdf

jueves, 18 de mayo de 2017

LAICIDAD, EN ESTADO DE INDEFENSIÓN POR LA IMPUNIDAD

Por Armando Maya Castro
El gobernador Miguel Márquez Márquez, violentando las leyes que establecen el carácter laico del Estado mexicano y la separación de éste y las iglesias, consagró en ceremonia religiosa el estado de Guanajuato a la virgen María.

¿Se puede hablar de un Estado laico cuando las autoridades gobiernan con base en sus creencias religiosas, en lugar de privilegiar con sus acciones y decisiones gubernamentales los intereses del pueblo que los eligió?

La respuesta al anterior cuestionamiento es un NO rotundo, más allá de lo que en materia de separación del Estado y las iglesias establezca la Constitución General de la República y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. 

El verdadero Estado laico, que se caracteriza por ser independiente de cualquier confesión religiosa, es incapaz de otorgar privilegios a una religión en particular; tampoco los otorga a los ministros de culto al servicio de dicho credo. 

Esto último ocurre únicamente en un Estado confesional, cuya principal característica es la adopción oficial de una religión o la adhesión a ésta, ya sea a través de su Constitución, o bien, mediante los usos y costumbres, como ocurre en varios países de América Latina. 

Y menciono usos y costumbres porque las autoridades de México, con cinismo e impunidad, se han acostumbrado a incurrir en prácticas violatorias del Estado laico en los artículos 24, 40 y 130 constitucionales, así como de los artículos 1°, 3°, 25 y 29 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que es el ordenamiento jurídico reglamentario de las disposiciones constitucionales “en materia de asociaciones, agrupaciones religiosas, iglesias y culto público”. 

Y hablo de impunidad porque es la verdad. O dígame usted, ¿se impuso alguna sanción a los Duarte, ex gobernadores de triste memoria en Chihuahua y Veracruz, cuando pasando por encima de la Constitución que juraron cumplir y hacer cumplir consagraron sus estados al sagrado corazón de Jesús y a la virgen María? ¿Sancionó Gobernación a la alcaldesa Margarita Alicia Arellanes Cervantes cuando entregó simbólicamente a Jesucristo las llaves de la ciudad de Monterrey?  ¿Se aplicó el peso de la ley a los demás alcaldes del norte de México que hicieron exactamente lo mismo que hizo la ex alcaldesa regiomontana? 

¿Y qué se hizo a las autoridades eclesiásticas que presidieron los actos religiosos en que ocurrieron los desacatos a la ley ya referidos? Absolutamente nada, a pesar de que existen evidencias de que en todos y cada uno de estos casos se violentó flagrantemente el Estado laico, el cual parece no importarle a la mayoría de nuestros políticos. 

Los anteriores casos de impunidad en materia de laicidad me llevan a asegurar que la Secretaría de Gobernación no impondrá ningún tipo de sanción al gobernador Miguel Márquez Márquez, por haber violado la Constitución al consagrar su estado a la virgen María, esto durante los festejos de los cien años de las supuestas apariciones de la virgen de Fátima, un acto que fue presidido por el arzobispo leonés Alfonso Cortés Contreras. 

El mandatario guanajuatense, que califica su consagración no como un acto de violación al Estado laico, sino como “un acto de fe a su religión”, ha señalado que no tenía contemplada la consagración de Guanajuato, “pero decidió hacerlo a petición del Vicario de la Diócesis de León, el padre Juan Rodríguez Alba, actual párroco de San Pío X”, refiere una nota publicada este miércoles en el portal de Periódico AM. 

Espero estar equivocado y que Gobernación, la instancia encargada de “vigilar el cumplimiento de las disposiciones constitucionales y legales en materia de culto público, iglesias, agrupaciones y asociaciones religiosas”, decida sancionar en lo sucesivo a todos los actores políticos y religiosos que violenten el Estado laico. Estará de acuerdo conmigo en que únicamente la aplicación de la ley puede combatir ejemplarmente la impunidad, una impunidad que no le hace bien a México, sino sólo a los jerarcas de la religión numéricamente mayoritaria.

Twitter: @armayacastro

Publicado el 18 de mayo de 2017 en El Mexicano

martes, 16 de mayo de 2017

LOS MAESTROS Y SUS DIFICULTADES

Por Armando Maya Castro
El presidente Lázaro Cárdenas del Río impulsó la educación socialista en su administración, provocando de 1934 a 1938 un levantamiento armado protagonizado nuevamento por los cristeros, quienes persiguieron con reprobable violencia a los  y las maestras rurales que impartían en las aulas dicha educación

Ayer se celebró en México el Día del Maestro, establecido como tal mediante un decreto del presidente Venustiano Carranza Garza, publicado el 5 de diciembre de 1917 en el Diario Oficial de la Federación en los siguientes términos: 

“Venustiano Carranza, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed: Que el Congreso de la Unión ha tenido a bien decretar lo siguiente: el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos decreta: 

“Artículo 1o. Se declara Día del Maestro el 15 de mayo, debiendo suspenderse en ese día las labores escolares. 

“Artículo 2o. En todas las escuelas se organizarán ese mismo día, festividades culturales que pongan de relieve la importancia y nobleza del papel social del maestro" (Tinajero Portes, Luis. 1994. Días conmemorativos en la historia de México. México: Editorial Universitaria Potosina). 

En la celebración de ayer, el presidente Enrique Peña Nieto felicitó a través de Twitter a los maestros de México, para luego reconocer que su labor “es fundamental para el desarrollo y futuro de México”. Hizo lo propio el secretario de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, quien publicó en su cuenta de Twitter: "Todo mi respeto y toda mi admiración a las maestras y los maestros de México”. 

Pero remontemos al primer festejo en acatamiento al decreto presidencial de 1917, el cual tuvo lugar en 1918, con el propósito de reconocer el compromiso y dedicación de las y los maestros en las aulas, así como su labor de formación cultural, que en algunos momentos de la historia de México ha sido minimizada e ignorada. 

De entonces a la fecha, el trabajo de los maestros ha sido reconocido por la mayoría de los mexicanos, aunque en algunos capítulos de la historia han atravesado por momentos complicados, siendo rechazados, incomprendidos y descalificados. Me referiré en primer lugar a las reacciones contra el decreto de "educación socialista", incorporado en 1934 al artículo tercero constitucional, "que se refería a que "la educación impartida por el estado debe ser socialista, debe excluir toda doctrina religiosa y combatir el fanatismo mediante la inculcación de un concepto racional y exacto del universo y de la vida social" (Franco, Jorge. 2015. Un instante en la eternidad: Un Punto en el Punto Azul. EE.UU. Palibrio).

Jorge Franco señala que cuando el gobierno trató de implantar dicha educación, en 1934, “muchos cristeros volvieron a levantarse en armas”, en lo que algunos autores han denominado como segunda cristiada o continuación del conflicto posrevolucionario acontecido entre los años 1926 y 1929. El autor antes mencionado, tras señalar que "desde 1931 se habían creado unas ‘legiones’ defensoras de la religión en Jalisco y Michoacán con unos 20,000 militantes", se refiere a las vejaciones que el personal docente sufrió en ese tiempo en algunas zonas rurales de México: "Las principales víctimas fueron los maestros rurales que no aceptaban dejar sus escuelas y comunidades. Durante el periodo del gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940) trecientos maestros fueron asesinados y colgados, otros desorejados y torturados. También hubo linchamiento de, al menos, 42 maestros en el estado de Michoacán, lugar de origen de Cárdenas".

El escritor Edgar González Ruiz escribió el 9 de mayo de 2010 en Contralínea: “El 15 de mayo de 1935, el presidente Lázaro Cárdenas presidió una ceremonia en honor de los educadores asesinados o desorejados por los cristeros, y dispuso que cada año, en esa fiesta cívica, se leyeran los nombres de 10 de esos mártires de la educación”. Más adelante, el escritor en referencia señala que con el paso del tiempo “se ha ido perdiendo la memoria de los maestros sacrificados, mientras que los herederos ideológicos de los cristeros han llegado al poder y con los recursos del erario promueven el culto a los fanáticos de hace varias décadas”.

Es justo señalar que los problemas y sufrimiento de los maestros de México no ha sido ocasionado únicamente por su compromiso y defensa de la educación laica. La historia de México en las últimas décadas está plagada de actos de represión en contra de la clase magisterial, sobre todo cuando ésta ha tomado las calles para exigir, en términos poco ortodoxos, mejoras salariales y la abrogación de la llamada reforma educativa. 

Las cosas han sido difíciles para los maestros de México en los últimos tres sexenios, pero también lo fueron en los tiempos de los priistas Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos y Luis Echeverría, tanto así que CEMOS llegó a señalar que la represión fue “una de las más grandes vergüenzas” en dichas administraciones.


sábado, 6 de mayo de 2017

RECONOCIMIENTO AL APÓSTOL DE JESUCRISTO

Por Armando Maya Castro


Actualmente, diversos líderes en varias partes del mundo experimentan el descrédito y el rechazo de un importante número de sus gobernados. Este problema, según especialistas de la temática religiosa, no es exclusivo de los liderazgos políticos, sino también de varios líderes religiosos, algunos de los cuales se han visto obligados a renunciar a sus cargos, en tanto que otros, debido a los cuestionamientos que genera su quehacer religioso, defienden a capa y espada las reformas que impulsan con el propósito de cambiar las estructuras de las instituciones que dirigen.

Mientras esto les ocurre a algunos líderes religiosos de la época actual, que no encuentran la manera de detener las deserciones masivas de sus iglesias, ni cómo frenar el descenso en el número de vocaciones, el liderazgo del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García sigue firme e inconmovible, contemplando el cumplimiento fiel de la promesa divina: “Si hoy ves grande a este pueblo, yo lo voy a multiplicar mucho más”. 

A semejanza del profeta Moisés, que sacó a los hijos de Israel de la servidumbre de Egipto para conducirlos a la tierra prometida, el presidente internacional de la Iglesia La Luz del Mundo ha liberado a través del Evangelio a decenas de miles de mujeres y hombres de la degradante esclavitud del pecado, poniendo al alcance de todos ellos el privilegio de ser hechos hijos de Dios. 

Aparte de sus acciones de liberación en favor de las almas, el Apóstol Naasón Joaquín ha realizado una importantísima labor de formación moral, forjando mediante la doctrina apostólica a hombres y mujeres de valores, útiles al servicio de Dios, de la patria y de la humanidad. 

Su mensaje y ejemplo de vida han logrado alejar de los vicios que degradan la dignidad humana a un sinnúmero de seres humanos, transformando en personas pacíficas y de bien a hombres y mujeres que, en su pasado sin Dios y sin esperanza, representaban un problema para las autoridades y para su entorno familiar y social. 

Hoy, gracias a la paz, honestidad, amor, respeto, fraternidad y demás valores que inculca en los corazones el Evangelio que Dios ha revelado a su Apóstol, estas personas se conducen con verticalidad y respeto a las instituciones, leyes y autoridades que nos gobiernan, siendo ejemplos a propios y extraños. 

El ámbito educativo es otra de las áreas donde su liderazgo ha trascendido por la creación de centros de educación básica, media superior y superior, así como por el impulso a la superación académica y empresarial de los miembros de la comunidad en México y el mundo.  

Su labor social comprende también la creación de fundaciones, hospitales, clínicas y sanatorios sin fines de lucro en diversas metrópolis de México y el mundo, buscando proporcionar ayuda humanitaria y atender médicamente a las personas y familias de escasos recursos.

Esta extraordinaria labor ha sido reconocida por diversos gobiernos, organismos e instituciones académicas de México y diversos países del mundo, como podrá ser presenciado en la galería de reconocimientos otorgados al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, la cual se exhibe del 5 al 8 de mayo bajo el título "Excelencia de Obras: una labor que trasciende", abierta al público en el Huerto Getsemaní, situado en la Glorieta Central de la colonia Hermosa Provincia de esta ciudad de Guadalajara.

El mayor reconocimiento a su vida y obra es el que en todo momento le otorga el Dios que lo eligió con Elección santa, así como el pleno reconocimiento del pueblo que Dios le ha dado, quien ha visto de cerca su esfuerzo desinteresado y su constante dedicación a su bienestar espiritual, material y social; un pueblo que este domingo 7 de mayo se regocijará en su nacimiento y agradecerá al Altísimo tan feliz acontecimiento. ¡Felicidades! 

Twitter: @armayacastro

sábado, 8 de abril de 2017

DÍA INTERNACIONAL DE REFLEXIÓN SOBRE EL GENOCIDIO COMETIDO EN RWANDA

Por Armando Maya Castro

Ayer viernes fue un día reflexivo para Rwanda y todos los países, personas y grupos humanos interesados en evitar la repetición de genocidios como el que tuvo lugar hace veintitrés años en ese pequeño país de África Central.   

La resolución A/RES/58/234, aprobada por la Asamblea General el 23 de diciembre de 2003, declara el 7 de abril de 2004 Día Internacional de Reflexión sobre el genocidio cometido en Rwanda. 

A través de la citada resolución, la Asamblea General, “guiada por la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos”, hace un llamado a la comunidad internacional, y “alienta a todos los Estados Miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales competentes, así como a las organizaciones de la sociedad civil, a que observen el Día Internacional con actos y actividades especiales en memoria de las víctimas del genocidio cometido en Rwanda”. 

Asimismo, “hace un llamamiento a todos los Estados para que actúen de conformidad con la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, a fin de que no vuelvan a repetirse acontecimientos como los ocurridos en Rwanda en 1994”. 

Este 7 de abril, durante la ceremonia de tributo a las víctimas del genocidio ruandés, el secretario general de la ONU, António Manuel de Oliveira Guterres, señaló que el mejor homenaje a las víctimas “es garantizar que crímenes tan monstruosos no vuelvan a ocurrir jamás”. En su mensaje señaló también que “prevenir los genocidios constituye una responsabilidad compartida y un deber central de la organización”. 

Es triste señalar que los esfuerzos orientados a hacer justicia a las víctimas del genocidio no han sido totalmente satisfactorios. Sin embargo, es obligado reconocer que se han logrado varias cosas, entre ellas el encarcelamiento de varios genocidas, aunque no de todos. Lo digo teniendo como base una nota de El País de España, publicada el pasado 6 de abril, la cual señala que "varias decenas de los ‘principales genocidas’ ruandeses viven en Europa, en particular en Francia, a menudo con total impunidad y sin ser molestados por la justicia".

Otro logro es que el papa Francisco haya admitido, finalmente, "los pecados y faltas de la iglesia y de sus miembros, entre ellos sacerdotes, religiosos y religiosas, que cedieron al odio y a la violencia, traicionando su misión evangélica", esto durante el genocidio que dejó en la República de Ruanda más de 800 mil muertos. 

Concluyo mi columna señalando que el “mea culpa” papal, así como la súplica de perdón de los obispos ruandeses, en noviembre de 2016, no puede considerarse un acto de justicia, menos si se sabe que varios clérigos presuntamente genocidas están en completa libertad, mientras que otros fueron defendidos en su momento por el papa Juan Pablo II, quien al ponerse del lado de los incriminados, dio la espalda a las víctimas del genocidio ruandés. 

Twitter: @armayacastro


Publicado en El Occidental


jueves, 6 de abril de 2017

A 91 AÑOS DEL INICIO DE LA RESTAURACIÓN

Por Armando Maya Castro
El Apóstol de Jesucristo cumple las actividades correspondientes a la décima etapa de su Gira Apostólica Universal (Foto: Berea Internacional).

El pasado 8 de diciembre se cumplieron dos años del llamamiento del Maestro Naasón Joaquín García al Apostolado, un ministerio que recibió no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre, quien lo apartó para el Evangelio desde antes de la fundación del mundo.

Ese inolvidable día, Dios hizo a su Ungido una promesa de crecimiento sin parangón en la historia de La Luz del Mundo, una Iglesia que, en su gloriosa etapa de restauración, cumple este 6 de abril 91 años de presencia activa sobre la faz de la tierra, con un crecimiento espiritual, material y social que goza del reconocimiento de propios y extraños, lo mismo dentro que fuera del país.

Los artífices principales del progreso que la Iglesia de Cristo ha experimentado en estos 91 años son los apóstoles Aarón, Samuel y Naasón Joaquín, hombres a los que Dios eligió para el Apostolado desde antes de la existencia del tiempo, el espacio y la materia. 

Los éxitos y conquistas sin precedente en los últimos dos años de la Iglesia en su etapa de restauración, son resultado no sólo de la promesa divina, sino de la forma en que el Ungido de Dios ha interpretado las palabras que Dios le expresara en su llamamiento: “Naasón, ¡tú estarás al frente de este grande pueblo, y si hoy lo ves grande, yo lo voy a multiplicar aún mucho más!”. 

El Apóstol Naasón Joaquín sabe perfectamente bien que la promesa divina es digna de total confianza, por la fidelidad que caracteriza al que prometió. Sin embargo él, en vez de cruzarse de brazos a esperar que la promesa de Dios se cumpla por sí sola, se dedica de tiempo completo a la predicación del Evangelio, buscando en todas partes las almas que han sido predestinadas por Dios para salvación y vida eterna. 

Su forma de celebrar acontecimientos como el llamamiento del hermano Aarón Joaquín González al Apostolado, que tuvo lugar el 6 de abril de 1926 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, no es con nostalgia ni con la recurrencia al pasado, sino con trabajo, acción y predicación, dando a conocer a las almas sin Dios y sin esperanza el mensaje de la salvación espiritual, confirmando la fe de los creyentes y brindando consuelo a los afligidos por diversas pruebas.

Esto es lo que hace justamente el Siervo de Dios en la décima etapa de su gira apostólica universal, jornada de trabajo que comprende la visita apostólica a varias iglesias del Bajío Mexicano, una región que, como las demás regiones del país, ha experimentado un importante crecimiento espiritual en la presente administración apostólica.  

La grandeza de espíritu de los tres apóstoles de la Restauración, sus  incuestionable virtudes y el admirable trabajo que cada uno de ellos llevó a cabo en su tiempo, han logrado que esta comunidad tenga presencia y raigambre en 55 países de África, América, Asia, Europa y Oceanía, continentes donde la Iglesia La Luz del Mundo es conocida y reconocida, no sólo por lo que ha predicado en estos 91 años, sino también por lo que ha hecho en estas nueve décadas.

Twitter: @armayacastro

martes, 4 de abril de 2017

FALTA DE APLICACIÓN DE LA LEY, UN MAL QUE FOMENTA LA IMPUNIDAD

Por Armando Maya Castro
La persistente intolerancia religiosa sigue afectando a las minorías religiosas establecidas en México (Foto: NVI Noticias)

Para Eliseo López Estrada, teólogo de la iglesia Presbiteriana, el encarcelamiento de 10 Testigos de Jehová el pasado 8 de marzo en la región del Istmo de Tehuantepec, específicamente en Pueblo Viejo, agencia de San Francisco del Mar, es un acto de discriminación religiosa, producido por “el solo hecho de pensar diferente a los integrantes de esa comunidad”. 

Este y otros actos de discriminación e intolerancia religiosa en dicha región, así como los que tienen lugar en otras comunidades de Oaxaca y Chiapas, se producen no porque carezcamos de leyes orientadas a poner fin a la violencia religiosa, sino porque en México siguen existiendo personas y grupos que se niegan a aceptar que somos un país religiosamente plural. 

Las leyes de México son claras al respecto, como lo veremos a continuación. Comenzaré mencionando la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, reglamentaria de las disposiciones de la Constitución General de la República en materia de asociaciones, agrupaciones religiosas, iglesias y culto público, misma que establece en su artículo segundo, fracción A, que el Estado Mexicano garantiza en favor del individuo el siguiente derecho: “Tener o adoptar la creencia religiosa que más le agrade y practicar, en forma individual o colectiva, los actos de culto o ritos de su preferencia”. 

Lamentablemente, a pesar de nuestra Carta Magna y del anterior ordenamiento jurídico, en varios estados de la República Mexicana prevalece aún la “cultura” de la intolerancia sobre la libertad de creencias y de culto. Prueba de lo anterior es lo que ocurre en varios estados del país, donde el acoso arbitrario contra los diversos grupos evangélicos es el pan nuestro de cada día. 

El problema es que, para los autores de estos deplorables atropellos, la legislación nacional e internacional que salvaguarda los derechos religiosos de los seres humanos es sólo letra muerta, lo que me permite asegurar que la libertad religiosa en México es sólo una aspiración, no una realidad. Si esta libertad fundamental fuera plena en nuestro país, a estas alturas tendríamos que estar elogiando el respeto a la diversidad, en lugar de estar censurando los indignantes casos de intolerancia religiosa que tienen lugar en varias entidades de la República. 

En columnas anteriores lo he dicho, y el día de hoy lo repito: el problema no son únicamente las personas y grupos intolerantes que abundan a lo largo y ancho de México, sino la falta de aplicación de la ley por parte de nuestras autoridades de gobierno, un mal que, aparte de fomentar la impunidad, alienta a los enemigos de la libertad religiosa a seguir por el sendero de los atropellos y abusos en agravio de las minorías religiosas. 

Tengo bastante claro que la intolerancia religiosa se halla presente no sólo en México sino en varias naciones y credos del mundo. Sin embargo, nuestro deber es preocuparnos y ocuparnos de lo que ocurre en México, donde los casos de intolerancia religiosa son generados por las prácticas fanáticas de personas y grupos que aspiran al México confesional del pasado, en el que una sola religión dominaba a diestra y siniestra. 

Eran los años anteriores a Benito Juárez y los hombres de la Reforma, en el que las demás iglesias no tenían derecho a existir, mucho menos a realizar proselitismo para difundir entre la población sus convicciones religiosas. 

Twitter: @armayacastro